En el cotidiano tod@s cargamos con un vestuario completo. Máscara, ropaje, actitud, respuestas, sonrisas, palmadas en la espalda, sentimientos, todo está incluido. Pero nada de eso es real. Todo fue fabricado, fue elaborado para sobrellevar el cotidiano mismo.
El maestro Luis de Tavira lo dijo, "Hay que adaptarse para sobrevivir".
Será posible sobrevivir sin adaptarse? Sin usar ese vestuario falso, carente de sinceridad, con sonrisas forzadas, abrazos vacíos, cariños de cartón y soledades de carne y hueso.
No lo sé.
La planta, nuestra planta
Hace 8 horas
0 otras sensaciones:
Publicar un comentario en la entrada